JUSTICIA

Esta semana presento el escrito del Abogado Víctor Hernández. Son puntos de vista acerca de lo que para él es la justicia, evidentemente sólo se analiza ese importante vocablo someramente, podríamos considerar esta colaboración como un ensayo. Me sentí identificado por el ejemplo que pone de la gente abusona que se estaciona enfrente de nuestros hogares (domicilios) aduciendo que la calle es libre, ¿pensarán lo mismo del frente de su casa? Supongo que no, sólo los de los demás.
                                                                                JUSTICIA
Hace ya tiempo que me encontré una frase, que me gusto bastante y la compartí en mi muro de Facebook, pero luego de  comentarios que hicieron  algunos amigos, me di a la tarea de analizar dicha frase detenidamente, todo lo que encierra, su significado, por qué para muchos no tiene aplicación práctica, la frase versa de la siguiente manera;        “Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario, ya no sería justicia”. En mis pensamientos me traslade a mis tiempos universitarios, recordando y tratando de desentrañar los conceptos de Derecho y Justicia, que están íntimamente ligados y siendo estos tan complejos, con tantas vertientes muy amplias y con diferentes enfoques, cuántas veces nos hemos preguntado a lo largo de nuestros vidas, ¿que es justo? O ¿qué es legal?
Esa lucha interminable entre lo que es justo y lo que es legal, lo vivimos a diario en nuestro entorno, en nuestros trabajos, en las escuelas, en nuestra casa, con nuestra familia etc. considero todo es cuestión de moral y valores, porque al perderse estos como en nuestra corrompida sociedad, no alcanzamos a distinguir entre lo justo y lo legal, por que hacemos y producimos acciones injustas, pero permitidas por la ley.
Anteriormente el respeto por los demás, nos hacía llevarnos bien con todos, ya sea familia, vecinos, conocidos o desconocidos, coincidíamos en muchas cosas creíamos en la justicia de otra manera, en las buenas costumbres, en estos tiempos era justo que el hijo que vivía, con sus padres y los asistía hasta sus últimos días, tenía el derecho de heredar la casa o que ellos mismos en vida se la cedieran, sin papeles, ni testamentos, menos firmas, no llegaban a lo legal, por que prevalecía la justicia.
Hoy en día, queremos a toda costa hacer valer nuestro derecho a heredar hasta perdiendo la amistad de la familia, esto solo por citar un ejemplo, otro ejemplo sería ocupar el frente de la casa del vecino para estacionar nuestro coche, es legal, pero no es justo, que el vecino tenga que estacionar su coche a la vuelta de la esquina, perdimos el rumbo.
Pudiéramos preguntar de persona en persona ¿Qué es justo? O ¿Qué es legal? Y terminaríamos perdidos en el tiempo, no tenemos la misma idea de lo que es justicia y queremos que aplique solo en nuestro favor, la justicia está implícita en los valores que puede tener una sociedad y la moral de cada uno de sus miembros.
Pero, ¿qué es justicia? Algún autor nos dice o denomina como «La acción de otorgar a cada uno, aquello que le pertenece o corresponde». Debemos destacar la figura de la justicia encarnada en una dama, “La Dama de la Justicia”, siendo esta la Diosa griega Themis, misma que lleva buena venda en los ojos y no porque sea ciega, como lo dicen por ahí. Themis sostiene en su mano izquierda una balanza equilibrada, que simboliza la consideración objetiva de los argumentos de las partes enfrentadas, su espada en la diestra índica su capacidad de coerción para imponer las decisiones que adopta, por último, la venda en sus ojos es símbolo de imparcialidad al resolver.
Todo lo anterior parece letra muerta, ya que pocos saben, comprenden o comprendemos, el concepto correcto de la aplicación de la justicia, la cual debe aplicarse de manera uniforme para todos, que es lo que a mi pobre y corto entender divaga por mi mente como una idea aislada, que ocupa mi pensar a menudo, cuando observo dentro del sistema de procuración de justicia, cada vez está más lejos su aplicabilidad. ¿Será que lo justo es, que la justicia sea igual de injusta para todos? ¿Será que no tenemos derecho a la justicia?
«Sin justicia sólo hay divisiones, víctimas y opresores», frase célebre de Napoleón Bonaparte.
Toquemos el punto concerniente al derecho; ¿derecho a qué? O ¿por qué? ¿Hay derecho? O como un conocido cómico, Mexicano, conocido como “Cantinflas”, quien tenía la habilidad o el arte de enredar las cosas de manera graciosa e incomprensible y en ocasiones atinaba a decir; “No hay derecho chato”.
De todos es conocido que la justicia se alcanza, por medio del Derecho o las normas que este encierra, podemos decir, como lo mencionan los reconocidos autores y estudiosos del Derecho, que lo definen como, un conjunto de normas jurídicas  impero-atributivas, que imponen deberes, confieren facultades y establecen las bases de la convivencia social del hombre dentro de la sociedad.
La palabra Derecho viene del latín  Directum, traducido “Lo que está conforme a la regla”, definiendo lo anterior podemos debatir un poco, sobre lo que nos ocupa, la justicia y el derecho, sabemos que el uno depende del otro, que están íntimamente ligados, aunque en ocasiones uno de ellos puede anteponerse al otro e inicia la controversia, sobre cual debe prevalecer por encima del otro. ¿Sera que la justicia debe estar por encima del derecho o lo que es considerado legal o ¿ el derecho este por encima de la justicia? El decálogo del Abogado a la letra dice: lucha tu deber es luchar por el derecho; pero el día en que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia.
Remato con este último comentario, luchemos por lo que creemos justo, nadie nos dará lo que nos corresponde por orden natural, tratemos de volver a esos tiempos donde había justicia, cuando la palabra de un hombre, valía más que un papel firmado, donde los acuerdos se sellaban con un apretón de manos, cuando no se buscaba la ventaja, si no lo justo y lo que a cada quien nos correspondía, tampoco esperemos a la justicia divina, recordemos que nuestro derecho es amplio, pero termina donde inicia el de al lado. Respeta, inculca valores a tus hijos, se justo y legal. «La  justicia debe existir y tiene que ser para todos; no excluyamos a nadie, de lo contrario no sería justicia».
Lic. Víctor Hernández
Libro reseñado de la semana.
Esta vez omito la palabra recomendado por lo que a continuación expongo, el libro en cuestión es, «La isla del día de antes», del autor italiano Umberto (así sin H) Eco. Me da una profunda conmoción revelar que no le entendí a cabalidad, quiero suponer que es debido a una leve enfermedad que me tiene disminuído, al empezar a leerlo quise desistir de seguir. De entrada trae muchos vocablos del barroco italiano y el español. La novela está ambientada en el siglo de oro (XVII, años del 1600). Me propuse terminar sus 422 páginas, es de los libros culteranos, mismos que requieren profundos conocimientos de; filosofìa, teología, matemáticas, química… entre otras disciplinas, encara la cuestión de mundos paralelos, con una fuerte influencia de astronomía. Breve resumen: en el verano de 1643 y en los mares del sur, un joven piamontés, Roberto de la Grive, arriba como náufrago a una nave desierta. La nave está llena de animales desconocidos y de extrañas máquinas y artilugios y ante ella, próxima e inalcanzable (no solo, descubriremos después en el espacio sino también en el tiempo) una isla de ensueño.
«Sin justicia, sólo hay divisiones, víctimas y opresores» 
Napoleón Bonaparte
«La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia en todas partes» 
Martin Luther King, Jr.
«En su mejor momento, el hombre es el más noble de todos los animales; separado del derecho y la justicia es el peor» 
Aristóteles
José Cruz Pérez Rucobo

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