Conmina Policía Municipal a jóvenes grafiteros a reparar pintas

Con el objetivo de evitar que jóvenes grafiteros reincidan en la realización de pintas, policías municipales adscritos a la Unidad de Pandillas y encargados de dar seguimiento a este problema, siguen poniendo en práctica el programa anti grafiti, por medio del cual estos son conminados a resarcir los daños, además de concientizarlos sobre las consecuencias de sus acciones.

Este programa es llevado a cabo desde hace años por el mencionado grupo de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, como método preventivo-rehabilitatorio para los responsables, pues según algunos expertos, en gran número de casos, cuando un infractor repara el daño que él mismo ha cometido, servirá como método de apoyo para evitar cometerlo nuevamente.

Gracias a los registros con que cuentan los uniformados sobre determinados tipos de grafitis, es posible sugerir si han sido plasmados por una persona o varias y a qué grupos podrían pertenecer. Posteriormente acuden en búsqueda de los probables responsables y dialogan con ellos para conminarlos a pintar las paredes y evitar ser presentados ante el juez calificador o en su defecto el ministerio público.

Como parte del procedimiento de concienciación, los mismos policías, en ocasiones apoyados por personal de Servicios Públicos del Municipio, acompañan al o los responsables para cerciorarse de que el trabajo se realice de manera correcta y segura.

Por ejemplo, en tan sólo cuatro días del último mes, los participantes del programa pintaron 231 metros cuadrados en paredes de las colonias Lomas y Jardines Universidad, División del Norte, Altavista y Santo Niño. Además cavaron casi 100 fosas, que serán utilizadas para reforestar un camallón de la zona oriente de la ciudad.

Aunque en muchas de las ocasiones las pintas son realizadas sólo como parte de un juego o diversión, en otras existe la intención dolosa de cometer el daño, sea para afectar a terceros, lograr una satisfacción personal o marcar un territorio o delimitación.

El último caso fue el de un joven de 20 años, quien fuera sorprendido por los agentes la madrugada del pasado domingo, con una lata de pintura en aerosol que había utilizado para plasmar grafitis en las bardas de locales comerciales de las avenidas Ocampo y Victoria, por cuya razón fue trasladado a la comandancia policial.

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