«Oiga amigo, le vendo un pato»

Espero, con esperanza, rayando en la seguridad, que muchos de ustedes habrán oído contar el chiste del pato vendido y revendido una y otra vez. Se dice que un joven descubre la infidelidad de una liviana dama casada, busca al tercero en discordia (el amante), se hace el encontradizo y le dice; «Oiga amigo, le vendo un pato», el sorprendido sujeto le dice ¿yo para que quiero un pato? No tengo interés en él, el joven le hace saber que sabe de sus amoríos clandestinos y que si no le compra el pato, podría descubrir todo, el hombre se alarma y recapitula, ¿cuánto quieres por el pato? $500.00, lo cual le parece excesivo, pero, accede a pagarle la cantidad por lo comprometido de su situación. Al día siguiente se encuentra nuevamente con el joven quien ahora le dice, «oiga amigo, le compro el pato», -pero si apenas ayer me lo vendiste, total, ¿cuánto me dás por él? Le doy $100, esto es un abuso dice el pobre hombre, el joven lo amenaza nuevamente con descubrir su… asunto, por lo que el hombre cede y se lo vende. El pato les es vendido y comprado por alrededor de cinco veces. Un buen día el joven acude a confesarse y al mencionarle al sacerdote sus pecados, le dice de la estafa que hizo con un pobre hombre, sale el sacerdote furibundo del confesionario y le dice, ¡así que tu eres el #»&/%$#&? del pato! Suele pasar (dicen). Por cierto amigos, «Les vendo un pato».
 
¿Por qué traigo a colación el cuento del pato? Es debido al gracioso sainete de la rifa del avión presidencial, créanme no he parado de reír, lo malo es que en muchos países también están riendo… de nosotros. -que el necio presidente se niega a subir en él porque es fifí, -que no lo usa y lo manda a EUA donde cuesta una millonada su resguardo, -que lastimosamente lo ofrece a medio mundo para su venta y fracasa con estrépito, -que viaja en vuelos comerciales y la gente se le baja por no gustarle su compañía, -que piensa rentarlo, -que piensa rifarlo, ¿rifarlo? Si, lo que empezó como una más de sus poco afortunadas ideas, ha ido tomando forma en su empecinado y cuadrado cerebro. Lo último, va a rifar el dichoso avión, pero, será sólo un ardid y el aeronave no se entregará como premio sino dinero en efectivo, lo que configura el delito de fraude si, sin embargo muy cómico. Este gobierno es altamente ineficiente y de nulos resultados, su lado positivo es que es muy chistoso, sirve sólo para hacer reír, cual si estuviéramos en una carpa (chafa). 
 
La última y nos vamos.- hay que agradecer al presidente que es sumamente equitativo, agarra parejo en su afán destructivo. El día miércoles citó en Palacio Nacional a los hombres más prominentes del mundo empresarial, les ofreció una modesta comida y sin rubor alguno pasó la charola como en los peores tiempos del priismo, les solicitó que compren cachitos de la disparatada rifa ($500 c/u), sin embargo, debido a su potencial económico, les solicitó compras de; 20 MDP, 50 MDP, 100 MDP y 200 MDP. ¿Le suena así como a extorsión o cobro de derecho de piso? A mi también, de ahí mi teoría de que afecta sin palo ni cuarta, le tira a todo lo que se mueva, algo así como, «De lagartija para arriba, todo es cacería».
 
¡Que bonito final! Cambiando abruptamente de tema, la política deprime, es horrenda. Me voy a referir al final de la reconocida y nominada para el Oscar en varias categorías película «Marriage Story», Historia de un matrimonio (nótese lo complejo de la traducción, ando con todo). Estelarizada por la bella Scarlett Johansson y el buen actor Adam Driver, la historia más que de un matrimonio narra la odisea que es una separación, todo empeorado con los inefables abogados. La escena final me pareció de lo más emotiva, el ex marido se lleva al hijo de ambos (porque le tocaba ese día su custodia) cargado en brazos sin darse cuenta que lleva las agujetas de los zapatos desabrochadas, la mujer le llama y enmedio de la calle, humildemente se hinca y le abrocha las agujetas, me gustó el final.
 
«La tontería es infinitamente más fascinante que la inteligencia. La inteligencia tiene sus limites, la tontería no»
Claude Chabrol
 
«Muchos han comerciado con ilusiones y falsos milagros, engañando a la estúpida multitud»
Leonardo Da Vinci
 
«Un matrimonio feliz, es una larga conversación que siempre parece demasiado corta»
André Maurois 
 
José Cruz Pérez Rucobo

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