En las urnas y en los tribunales, cada uno en su lugar

Por: Norberto Emmerich

Al fin llegó el deadline panista, 24 de enero de 2021. Gustavo Madero, el candidato corralista y Maru Campos, la candidata panista independiente, se encontrarán frente a frente mirando esperanzados la decisión del árbitro soberano: los electores de Acción Nacional.

Al menos por mañana las habilidades de pasillo que son tan conocidas de Gustavo Madero no serán de gran utilidad. Maru Campos, siempre que haya elecciones, es la dueña del escenario. Con un récord histórico alimentado en la administración pública y en la gestión de gobierno, la conexión con la gente y la ciudadanía es por naturaleza una necesidad natural de ida y vuelta para saber dónde está parada.

El martes 26 y el jueves 28 representan un sitio más cómodo para Madero porque ahí no habrá electores ni valdrá el carisma, algo de lo que carece. Por desgracia para él el juez de Control de Procesos necesita ver papeles y pruebas, algo que a los Expedientes X le falta. Si todo no termina en un escándalo judicial de niveles históricos, habrá humo blanco también en los tribunales.

La alcaldesa de Chihuahua con licencia no la tuvo fácil y no se la harán fácil. Si en las pocas horas que faltan para el domingo 24 llueve un aluvión de votos a su favor, estará en mejor posición para empujar adelante la ofensiva oficial y romper el cerco.

El PAN chihuahuense llega fracturado a las elecciones, a pesar de la gran posibilidad de ganar las elecciones del estado. Es probable que las anécdotas tribales de la disputa chihuahuense tengan que ver con la preocupación federal de perder las elecciones en el estado grande, una noticia nada simpática para el Palacio Nacional, si sucediera.

“El tiempo y la historia pondrán a cada uno en su lugar” dijo Maru Campos en su cierre de precampaña virtual. Más temprano que la historia y el tiempo, el veredicto electoral del domingo 24 de enero puede enseñar a cada uno a distinguir entre lo importante y los caprichos.

En su mensaje final se dirigió expresamente a Javier Corral y Gustavo Madero, haciendo referencia a la campaña en su contra y la resiliencia que tuvo que poner en juego para salir adelante a pesar de tanta presión.

Chihuahua es el estado grande, cada vez más cerca de recuperar el lugar de privilegio que tuvo en la historia mexicana. Si estar tan cerca de Estados Unidos fue presentada desde siempre como la gran maldición mexicana, los chihuahuenses saben muy bien cómo hacer de México un gran país al lado de Estados Unidos, todos los días.

En las urnas y en los tribunales, doble victoria para Maru Campos, doble victoria para el gran estado.

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