Activistas alertan por una nueva tragedia con migrantes; INM construye carpas como albergue en medio del desierto

La instalación, desarrollada por el Instituto Nacional de Migración (INM) a la altura del km72 de la carretera Chihuahua-Juárez, consiste en una carpa grande y baños de plástico, situados en un antiguo puesto aduanero abandonado y vandalizado desde hace más de una década

Activistas expresaron su preocupación por la construcción de un centro de detención para migrantes en el kilómetro 72 de la carretera Chihuahua a Juárez, ubicado en pleno desierto de Chihuahua, donde las temperaturas pueden superar los 40 grados.

La instalación, desarrollada por el Instituto Nacional de Migración (INM), consiste en una carpa grande y baños de plástico, situados en un antiguo puesto aduanero abandonado y vandalizado desde hace más de una década.

El abogado especializado en migración, Ernesto Alexander Vasconcelos, criticó la ubicación y condiciones del centro, argumentando que la lejanía y la falta de infraestructura adecuada ponen en riesgo a los migrantes.

 “Creo que lo que el INM se vuelve a equivocar en improvisar sobre unas instalaciones en ruinas que no fueron hechas para esta intención y que en esta improvisación existe el riesgo muy grande de que vuelva a ocurrir un desastre humano”, sostuvo.

Vasconcelos comparó esta situación con la tragedia ocurrida en Ciudad Juárez, donde 40 migrantes fallecieron en un incendio en un centro de detención. Señaló que los migrantes estarán expuestos a climas extremos, delincuencia, corrupción y cárteles, y que la ubicación remota dificultará la provisión de servicios legales y consulares.

Agregó que es muy sospechoso que de manera clandestina, sin comunicación alguna ni estudio previo, traten de hacer este retén migratorio y señaló que no se le debe dar el nombre de estación ni albergue, sino de cárcel migratoria porque ahí tienen personas detenidas.

“Está alejada de la ciudad, del escrutinio público y el Estado debería tener la transparencia completa, donde todos nosotros como ciudadanos podamos ver el trato que se le va a dar a estos seres humanos. Sabemos que van a estar hombres, niños, mujeres, personas de la tercera edad, alejados de servicios como agua, luz, clima y acceso a asesorías legales”, advirtió.

“Los 40 migrantes murieron porque no tenían 500 dólares para pagar su salida, ese era el acto de corrupción que había en el INM. Eso ocurría estando aquí en medio de la ciudad (Juárez), ahora imagínese allá a lo lejos”, apuntó.

El sacerdote Juan Carlos López, vocero de la Diócesis de Ciudad Juárez, también expresó su desacuerdo con la decisión del gobierno de establecer el centro en un lugar tan alejado, sin servicios esenciales como agua y electricidad. López subrayó la necesidad de condiciones adecuadas para proteger la vida de los migrantes y evitar tragedias como la de marzo de 2023 en Ciudad Juárez. Destacó que cualquier instalación debe cumplir con las normas de seguridad y ofrecer un trato digno a las personas detenidas.

“El gobierno; por un lado, tiene que hacer coincidir dos cosas: el trato digno a los migrantes, pero también ofrecer lo que las posibilidades del presupuesto permitan. Aquí es un llamado a que las autoridades tomen mejores decisiones en materia de migración”, dijo.

El presbítero explicó que son seres humanos, personas que requieren cuidados mínimos para vivir decentemente, aunque sea el periodo temporal en que están en la frontera.